I ENES - Santa Fe - Documento Final / Volver
DOCUMENTO FINAL DEL 1º ENCUENTRO NACIONAL DE ESTUDIANTES DE SOCIOLOGÍA Y CIENCIAS SOCIALES.
Santa Fe, 10, 11 y 12 de Noviembre
Un espacio con una consigna como propuesta: “¿Para qué Sociología hoy en Argentina?”, que pretende articular producciones, debates, reflexiones, críticas y las instancias que nos definen como estudiantes, para con ello contribuir tanto al desarrollo de la disciplina, como a la construcción de una red de permanente comunicación e intercambio académico, político y social.
El 1º Encuentro Nacional de Estudiantes de Sociología se realizó los días 10, 11 y 12 de noviembre en la ciudad de Santa Fe, en las dependencias de la UNL y en el Club Teléfonos.
Surge a partir de la necesidad de construir nuevos espacios para la interacción y la acción. En nuestras facultades se viven experiencias similares y, por lo tanto, hay necesidades en común. Como estudiantes, entendemos que somos productores de conocimiento desde el inicio de nuestras carreras, que nos encontramos con espacios académicos no democráticos, que no promocionan nuestras prácticas. Consideramos que la única manera de transformar la academia es actuando de manera concreta, dentro y fuera de ella.
Para ello logramos conformar un espacio democrático y horizontal, construido entre todos, donde pudimos compartir nuestros proyectos y trabajos.
Estructuramos nuestro Encuentro con dos grandes ejes:
- producciones académicas de los estudiantes
- debate sobre política académica
SÁBADO 10
Talleres sobre producciones académicas de los estudiantes
TEMAS:
“Imaginarios sociales, representaciones e identidad”
“Arte, cultura, literatura”[1]
Durante todo el taller se trataron, básicamente, las cuestiones concernientes a la cultura popular, la cultura de masas, la relación entre ambas y la forma de abordarlas, dando cuenta de un modo general, de cómo pensamos que debe ser el rol del estudiante de sociología ante estas cuestiones.
Para comenzar el debate nos fue fundamental poner en juego el concepto de hegemonía y, en este sentido, se planteó relativizar la tesis de la manipulación sobre algo pasivo, para hacer un mayor hincapié en las perspectivas de resistencia que surgen de reconocer la posibilidad de encontrar y propiciar grietas en el proceso de hegemonización. A través de ejemplos concretos de prácticas investigativas de algunos compañeros (Cumbia villera, Espacio de socialización de la cumbia, Resistencia cultural en los orígenes del hip-hop en Brasil, Vanguardias estéticas, entre otras menciones) pudimos rescatar algunas de las diferentes formas que adquiere la capacidad de crítica y que muchas veces escapan a las imágenes tradicionales de resistencia presentes en el imaginario sociológico.
Teniendo en cuenta todo esto, consideramos que es esencial producir conocimiento con nuestro “objeto de estudio” y no sólo a partir de él, rescatando sus prácticas, discursos y significaciones; lo cual permitiría no sólo hacer un análisis y desentrañamiento más radical del avance de la hegemonía y su cristalización en las estructuras, sino que además posibilitaría revalorizar la potencialidad de la acción popular.
Después de haber discutido los ejes principales anteriormente citados, la discusión se centró en la profundización de cómo los estudiantes nos posicionamos frente a este análisis. En lo que respecta a la producción de significado a partir de los medios masivos, hubo propuestas de meterse en los núcleos mismos de la estructura mediática a partir de la crítica; detrás de las bambalinas del teatro, de las cámaras y montajes cinematográficos, de los equipos de producción de radio y televisión, etc, ya que se reconoció que hay sociólogos que participan activamente como asesores en pos de la reproducción de la hegemonía.
Se reconoció que la universidad sigue siendo un terreno legítimo desde donde se debe construir la resistencia a lo instituido, a lo fijado por el poder, oponiendo diversidad creativa a la homogeneización alienante que intenta imponer el mercado.
Se destacó también, cómo en los comienzos del 2000 el cuestionamiento a la representatividad tradicional comenzó a abarcar cada vez más al arte y la creatividad. En este sentido, sostenemos que el sociólogo debe buscar en la creatividad renovados elementos que construyan prácticas culturales activas de resistencia y de lucha.
Para finalizar es preciso destacar que quedan abiertos varios debates y preguntas, más allá de haber llegado a algunas conclusiones, y que este espacio de apertura debe seguir movilizando y motorizando el debate entre las diferentes regionales.
“Trabajo”
Comenzamos a debatir situándonos en nuestra condición de estudiantes considerando que como tales somos trabajadores. No quisimos pensar la cuestión laboral como algo ajeno a nuestra vida, en primer lugar, porque concebimos al trabajo como una actividad transformadora, y, por lo tanto, es nuestro quehacer cotidiano como estudiantes. Al entrar al aula, participar en la clase, debatir, cada uno de nosotros y el docente nos llevamos algo nuevo que ha sido creado allí. Cuando realizamos un parcial, un trabajo práctico, una pequeña investigación, es más claro que ponemos en juego mucho de nosotros y creamos algo nuevo en ese proceso. Aunque en muchos casos sea un ideal de estudiante más comprometido con su estudio, debemos insistir que esta producción de conocimiento es realizada en todo el curso de nuestra carrera.
Pero sucede que esto no es reconocido por la academia. Muchas veces nos dicen que los estudiantes somos una tabula rasa que comienza a acumular información de a poquito, y que no tenemos mucho que aportar a la ciencia. Otros se hacen los sota y por debajo de la mesa se guardan esas ideas más o menos innovadoras y las usan en sus trabajos con referato publicados en revistas de elite. Los más honestos nos avisan “todo lo que ustedes hagan en el taller va a aportar a nuestra investigación”. Con suerte te agradecen en el libro: a mis alumnos.
Todo eso sucede ante nuestros ojos sin que intervengamos en lo más mínimo. No se nos permite controlar nuestra lectura y formación, tampoco lo que producimos y cómo lo producimos; para colmo de males, al final del proceso solo nos queda una fría nota en el analítico. Todo este mecanismo académico al que nos hemos habituado, restringe nuestro margen de acción: nos fuerza el titulo que pretendemos obtener y la naturalidad con que se nos impone esta lógica; si queremos investigar, nos ciñe el sistema de financiamiento monopolizado por el estado; y cuando buscamos trabajo, vemos que la universidad también promueve dispositivos precarios.
¿Y qué es esto último? Son los empleos (en forma de becas, pasantías, etc.) a los que muchos nosotros ingresamos para poder sostener nuestros estudios o para ir acumulando experiencia laboral. Pero la realidad es que esto aporta más a las arcas de la universidad que a nosotros. Ella recibe una contraprestación económica por los servicios brindados convalidando el desfinanciamiento al que viene siendo sometida sistemáticamente por los gobiernos de turno. La supuesta “casa de altos estudios” se convierte así en una contratista de fuerza de trabajo barata y calificada: los estudiantes. La universidad nos vende por migajas y se convierte en una pata más del estado negrero.
No es casual que esto se repita en todas las carreras que tienen varios años de existencia: esto se liga al fuerte contenido en administración pública que tiene nuestra formación, puesto que la mayoría de los empleos se relacionan con los estados de la ciudad, de la provincia o de la nación. Pero también es cierto que en muchos casos la formación pasa a segundo plano, convirtiéndose en un criterio prescindible para el establecimiento de convenios con sectores externos a la universidad. Así sucede en los casos donde somos simples encuestadores u otro más de los engranajes de la burocracia en las oficinas del estado. No nos consideran como trabajadores y creen hacer un favor a los estudiantes, por eso deberíamos quejarnos por las condiciones laborales, que en muchos casos no contemplan derechos mínimos como la cobertura de salud, el pago a término (cuando existe una retribución monetaria), la sindicalización, la estabilidad, horarios fijos, etc.
Sólo está en nosotros la capacidad para cambiar estas cosas y es por eso que apostamos a nuestra organización y revalorización de todo nuestro trabajo (desde el aula a la oficina). Esta es la base para ir construyendo día a día otra sociología que se comprometa con nuestro pueblo: una sociología crítica y práctica. Este cambio sólo será posible si, con las herramientas que nos brindan, somos capaces de construir espacios de aprendizaje y organización alternativos a la vez que transformamos los existentes. Estos nuevos horizontes harán realmente social a esta ciencia.
Para lograr esto, deberemos sortear una serie de dificultades que son algunas veces particulares de cada facultad y otras comunes en todos los casos (la interiorización del rol pasivo y el desinterés de muchos de nosotros, los sistemas de estudio e investigación que promueven la competitividad y el individualismo, centros de estudiantes que reproducen las estructuras universitarias en vez de ser un espacio innovador y constructor de todos los estudiantes, etc.). Vemos entonces que debemos comenzar por nosotros y confiar en nuestro potencial generador, que descansa en el aprendizaje como adquisición y producción colectiva de conocimiento. Debemos ser concientes de que no podremos conseguir los cambios necesarios si no promovemos trabajos con intereses y lógicas que rechacen de plano los valores fríos y anti-solidarios que se nos presentan como única alternativa de desarrollo como estudiantes y profesionales.
En este camino, venimos realizando distintas experiencias que escapan a esta lógica academicista, conservadora y oscurantista, buscando modificar los planes de estudio, el gobierno universitario, la articulación de nuestra carrera con el resto de la sociedad, etc. Éstas son fruto de nuestro trabajo real y concreto que da muestra que no hemos naturalizado la ciencia y sus métodos reconocidos institucionalmente, que esto no es estanco e inerte; que el estudiante no es un mero receptor y el saber, algo que podemos adquirir solo de nuestros profesores. Esta construcción colectiva de saber, que derriba las falsas barreras entre docentes y estudiantes, entre la universidad y la sociedad, realiza en su forma y contenido el compromiso transformador de las ciencias del hombre. Se convierte en actividad crítico-práctica en la interacción conjunta de todos quienes luchamos y creamos.
Intentando generar ideas nuevas, compartimos estas experiencias que venimos realizando esperando que quizás puedan ser repetidas y mejoradas en otros lugares. Este es el caso de la Encuesta Obrera, llevada a cabo en La Plata, que busca recolectar experiencias y pensamientos de los trabajadores, como manera de aportar a su reconocimiento y debate conjunto a través de la devolución y el intercambio de los datos. En esta misma ciudad se vienen realizando talleres de investigación sobre sociología del trabajo que, a pesar de ser promovidos institucionalmente, se ha podido establecer una dinámica de construcción colectiva guiada por el docente, que representa un gran aporte a la transformación en el plano académico. Por otro lado, en Mar del Plata se han solidificado mucho los vínculos de los estudiantes de sociología con los trabajadores del puerto que mantienen un conflicto muy duro y prolongado con los empresarios: la solidaridad ante problemáticas distintas unidas por la transformación de la realidad que nos toca, viene potenciando las luchas particulares en cada sector. En la Universidad de Buenos Aires, a partir de encuentros de reflexión sobre la problemática laboral, se nuclearon muchos estudiantes que tienen un trabajo precario y constituyeron una Coordinadora de Trabajadores Precarizados que trasciende el marco universitario, pero incluyéndolo junto a toda la potencialidad de sus aportes.
Pero todo lo que hemos debatido estos días nos deja más preguntas que respuestas que creemos importantes para continuar estas reflexiones en un marco de acción a futuro. Queremos compartirlas esperando que puedan ser multiplicadoras de todo esto.
¿Qué producimos en el aula?
¿Cómo producimos en el aula?
¿Quiénes producimos en el aula?
¿Para qué y para quién producimos en el aula?
¿Qué producimos en el trabajo?
¿Cómo producimos en el trabajo?
¿Quiénes producimos en el trabajo?
¿Para qué y para quién producimos en el trabajo?
¿Qué producimos en la academia?
¿Cómo producimos en la academia?
¿Quiénes producimos en la academia?
¿Para qué y para quién producimos en la academia?
¿Qué producimos en la calle?
¿Cómo producimos en la calle?
¿Quiénes producimos en la calle?
¿Para qué y para quién producimos en la calle?
“Educación”
“Poder, Estado e instituciones”
En este taller abordamos seis ejes de trabajo:
- Instituciones de control
- Instituciones de autogestión
- El diseño institucional
- Las políticas universitarias
- Sistema político
- Género
En el desarrollo de las discusiones sobre estos ejes nos encontramos con la carencia de espacios y herramientas metodológicas para poder llevar la teoría a la práctica.
En referencia a esto encontramos diferencias en los planes de estudio de las diferentes carreras, e inclusive la falta de una perspectiva de género como una problemática que atraviesa nuestra realidad.
La educación formal tiende a establecer una separación sujeto-objeto de conocimiento, poniendo al sociólogo por fuera de la realidad en la que está inserto. Se investiga y se estudia poniendo el conocimiento como un valor en sí mismo.
Planteamos que esto no es una postura ingenua, y que es necesario plantear interrogantes en referencia a para qué, para quién y desde qué lugar investigamos. En este sentido, intentamos problematizar nuestra relación con los actores sociales, para que nuestras prácticas no queden en el aire.
Por esto, planteamos indagar en prácticas de investigación alternativas y cambiar el modo en que transitamos la educación, viéndola como una herramienta transformadora, que puede ponerse en acción desde el comienzo de nuestras carreras.
Debemos tomar conciencia de que el estudiante también genera conocimiento dentro del ámbito universitario y que es necesario socializarlo.
Al reconocer a la universidad como institución del Estado surgen como problema las relaciones de poder: cómo es el vínculo con la universidad y cómo posicionarse desde el lugar de estudiantes frente a ella.
Es un debate abierto cómo plantear las demandas hacia adentro de la institución para dar esta lucha, y cómo se reconoce y legitima el poder del Estado, que tiende a dejarnos instalados en un rol pasivo.
Así, llegamos a plantear la tensión entre la construcción de prácticas alternativas por fuera de la universidad y una acción transformadora hacia adentro de la institución.
“Acción colectiva, conflicto social, movimientos sociales”
A partir de los debates entre los estudiantes de todas las facultades del país, vimos que compartimos las mismas inquietudes y preocupaciones en torno al rol del sociólogo a través de la investigación. Por un lado discutimos las nociones de neutralidad y objetividad en la producción de conocimientos, llegando a la conclusión de que estas categorías se utilizan para ocultar los posicionamientos políticos del investigador, cosificando al sujeto.
Consideramos que la mejor manera de ser “objetivos” en nuestros estudios es siendo rigurosos con el trabajo de investigación.
La objetividad es la condición que para ser un interlocutor válido en el mundo académico, el cual es reducido y elitista, y propicia la separación entre ciencia y transformación social, haciendo que los sociólogos no se involucren con los sujetos de estudio.
Consideramos que para llegar a desarrollar toda la potencialidad de la ciencia es necesario saber desde dónde se parte, porque las premisas son siempre axiológicas y políticas.
En última instancia la manera en que producimos conocimiento va de la mano del para quién y para qué lo hacemos.
Cuestionamos la función que cumple el sociólogo en su tarea de investigación en las relaciones que establece con los sujetos de estudio. Si al acercarse reproduce relaciones de dominación extirpándole información a éstos, ó si se para en una relación de igualdad aportando sus herramientas específicas para producir conocimiento crítico y potenciar la transformación social.
Creemos que es necesario transformar nuestra sociedad porque la consideramos injusta, ya que se basa en la explotación y opresión de las mayorías. Creemos que el sociólogo debe participar de la transformación y que no es necesario recibirse para empezar a hacerlo. Los estudiantes tenemos mucho que aportar.
El actual sistema educativo no incentiva esta práctica, sino que impulsa la investigación como un fin en sí mismo.
Además solamente aquellos que están muy avanzados en la carrera (o ya recibidos) pueden encarar una investigación. Creemos que es necesario democratizar la producción de conocimiento. Para ello proponemos crear nuevos espacios y nuevas formas. Consideramos incluso que al participar de este encuentro, realizamos una acción colectiva y que somos capaces de modificarnos para transformar.
Para esto, debemos empezar haciendo que nuestras búsquedas no sean sólo individuales, sino colectivas. Necesitamos socializar nuestras producciones, compartir estrategias metodológicas, para que nuestros trabajos aporten a la reflexión y práctica de todos los estudiantes de sociología.
Queremos construir un espacio que nos trascienda, que agrupe a los sociólogos con y sin título, para que estas experiencias no sean únicamente de enriquecimiento personal, sino de construcción y acción colectiva.
DOMINGO 11:
Talleres de debate sobre política académica
TEMAS:
Democratización
No sólo la entendemos como una mayor participación de los estudiantes en los órganos de co-gobierno, sino también creemos necesario repensar y redefinir este concepto de manera que contenga los siguientes aspectos:
ü Representatividad.
ü Discusión de la actual composición de los órganos de co-gobierno.
ü Democratización del conocimiento:
- Democratización de los espacios de producción del conocimiento.
- Democratización del tipo de conocimiento que se produce. ¿Para qué y para quiénes se produce el conocimiento?
- Democratizar el acceso al conocimiento a través de políticas de bienestar estudiantil:
* Becas
* Comedor universitario
* Boleto estudiantil
* Albergues
* Guarderías, etc.
Espacios estudiantiles
Otra discusión surgida de las comisiones tenía que ver con crear nuevos espacios de organización estudiantil y/o fortalecer los ya existentes, y convertirlos en herramientas necesarias para una transformación. Ya que entendemos que no existe una verdadera democratización sin participación.
También encontramos problemáticas comunes expresadas en las distintas comisiones:
ü Irregularidades y/o inexistencia de concursos docentes.
ü Incluir la opinión de los estudiantes en los aspectos a analizar a la hora de los concursos docentes.
ü Ampliar la participación estudiantil en las juntas departamentales y que se transformen en espacios resolutivos.
ü Discutir la financiación y evaluación externa.
ü PROSOC (Programa de incentivo a las Ciencias Sociales).
ü Convenios con los sectores privado y público.
ü Apadrinamientos.
ü Falta de presupuesto.
ü Disociación entre la teoría y la práctica: soldar la ruptura entre el conocimiento y su objeto de estudio. Los talleres de investigación comienzan recién en los últimos años de las carreras (incluso en algunas ni siquiera existen).
ü Discutir el vaciamiento de la estructura de grado y el avance de la estructura de posgrado.
ü Necesidad de discutir sobre la falsa dicotomía entre el militante y el estudiante.
Comisión de planificación a futuro
Encuentro
- Declarar como próxima sede a Santiago del Estero.
- Al momento de la planificación del II ENES, elegir 2 representantes por regional para conformar una mesa de organización pre-encuentro.
- Organizar pre-encuentros en cada facultad gestionando un presupuesto participativo y división de tareas.
- Buscar una forma de garantizar la participación de todas las regionales.
Prensa y difusión
- Mar del Plata: encargada de diseñar la página Web.
- La Plata: diseñar la revista y garantizar 4 páginas por regional.
- San Juan: garantizar la difusión nacional del próximo encuentro.
La editorial de la revista se hará en base a este documento final, y los artículos de cada regional para el primer número se realizarán en base a un balance del encuentro.
Federación
Profundizar la discusión y garantizar la organización sin estructuras jerárquicas, funcionando mediante asambleas.
Situación de las distintas carreras de Sociología del país
Universidad Nacional de San Juan
Facultad de
La Licenciatura en Sociología es una de las carreras, dentro de las Ciencias Sociales, que se puede estudiar en la Universidad Nacional de San Juan. La misma depende del Departamento de Sociología de la Facultad de Ciencias Sociales (FACSO). La carrera tiene una duración de 5 años, y también se puede acceder al título de Profesorado en Sociología.
Algunos datos estadísticos acerca de la evolución de la matricula en el Departamento de Sociología de la UNSJ, muestran particularidades que llaman la atención. En la carrera de Sociología, la tendencia histórica se ha caracterizado por tener un número considerable de aspirantes a ingreso, aunque en número decreciente. En el año 2002: 98 alumnos, en el 2003: 122 alumnos, en el 2004: 114 alumnos, en el 2005: 97 alumnos y en el 2006: 47 alumnos. El número de alumnos que realizan efectivamente el curso de ingreso se reduce, disminuyendo por lo tanto el número los alumnos que comienzan el primer año, así en el año 2002 fueron 57 alumnos, en el 2003: 88 alumnos, en el 2004: 25 alumnos, en el 2005: 40 alumnos y en el 2006: 16 alumnos.
Se evidencia que, en los últimos años, la carrera presenta una escasa demanda por parte de los alumnos y un fuerte desgranamiento al terminar el 1er año de estudio. Se hace referencia con este término a la deserción que se registra en el transcurso del primer ciclo y en la promoción al segundo ciclo académico.
Haciendo historia con la Sociología
La carrera tiene sus antecedentes ya en 1961 en la antigua Escuela de Periodismo, en donde se aprueba un nuevo Plan de Estudio para una nueva carrera de Licenciatura en Ciencias Políticas y Sociales, que es el origen de los actuales Departamentos correspondientes a las carreras de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Nacional de San Juan.
En 1964 se crea la Ex Universidad Provincial Domingo Faustino Sarmiento, conformada por la Facultad de Arte y la Facultad de Humanidades. Está última se forma a partir de la Escuela de Periodismo y el Instituto Superior del Magisterio Domingo Faustino Sarmiento. En ese momento, en la Facultad de Humanidades, se dictaba la Licenciatura en Sociología.
En San Juan comienza el movimiento pro-UNSJ, en 1974 se crea la Universidad Nacional de San Juan, sobre la base de la Facultad de Ingeniería, a la cual se integra la Ex Universidad Provincial Domingo Faustino Sarmiento, y queda constituida la FACSO con las carreras que la componen como la conocemos en la actualidad.
Con el gobierno militar del General Videla, entre 1976 y 1983, vuelve la extrema dureza con la vida universitaria y especialmente, como ya había ocurrido, con las ciencias sociales y humanas. Hubo vaciamiento docente y de alumnos, se cambiaron los planes de estudio y materias consideradas “peligrosas”. Durante dos años se suspendió la inscripción en el primer año de la carrera de Sociología, con la intención de transformarla en una especialización de posgrado, lo que no llego a concretarse.
A partir de 1983 con la llegada de la democracia, comienza el proceso de normalización de las Instituciones, lo que incluía a las Universidades. Para esa época, se reabre la inscripción a la carrera de Sociología, y la carrera comienza nuevamente a desarrollar sus actividades en la vida académica de la Universidad Nacional de San Juan.
Con la continuidad de la carrera en el ámbito universitario, en 1992, se realizan cambios en el Plan de Estudio con la intención de hacer más atractiva la carrera para los ingresantes a la Universidad. Se incorporó el Profesorado en Sociología, para formar un perfil profesional más claro y definido para la inserción laboral. Sin embargo el número de ingresantes se mantuvo desfavorable.
Es importante destacar que la formación académica que reciben los alumnos que transitan la carrera de Sociología los prepara en incumbencias profesionales específicas:
-producción de conocimiento que implica elaborar teoría, metodologías y técnicas para explorar, describir, explicar y predecir fenómenos de la realidad social.
-aplicación del conocimiento producido por la disciplina a través del diseño, coordinación ejecución, supervisión y evaluación de investigaciones sobre los distintos aspectos de la realidad social.
-difusión de los conocimientos producidos por la disciplina, eso se refiere a la publicación de lo que la propia ciencia vaya produciendo a través de artículos, notas, informes, investigaciones, etc.
El sociólogo es un científico pluralista, capaz de integrarse a equipos interdisciplinarios, dando respuestas a necesidades del medio desde ámbitos públicos o privados, éticamente comprometido con la realidad, capaz de conocer la realidad social, explicar sus causas, predecir las condiciones futuras y proponer soluciones alternativas.
Universidad Nacional de Mar del Plata
Facultad de Humanidades
“La Sociología es una disciplina cuya perspectiva remite a la comprensión de lo social desde una perspectiva estructural y a la vez individual. No se contenta con analizar las cuestiones macro estructurales, sino que, reconociéndolas profundiza en las dinámicas individuales y en las consecuencias que las mismas generan en cada una de las personas inmersas en determinada situación social.
La UNMP cuenta con los antecedentes de haber sido una de las instituciones formadoras de profesionales con dichas características. El carácter crítico y no conformista de la carrera, se constituyó en el blanco del gobierno militar que dictaminó su cierre. Pero en la actualidad, las instituciones democráticas reconocen la necesidad de recuperar perspectivas de análisis realizadas en el marco científico técnico de la sociología que permitan la mejora de la situación social y que no pueden ser reemplazadas por lecturas economicistas, periodísticas o psicologicistas.”
Con este texto, los Diputados de la Provincia de Buenos Aires, aprobaban la reapertura de la Carrera en Mar del Plata. Después de casi 30 años, la carrera se haría presente, se habló de “reivindicación histórica”, “alto valor simbólico” y de mucho más. Y así fue.
Después del primer año de cursadas, los Estudiantes de Sociología de la
Universidad Nacional de Mar del Plata, funcionando en Asamblea permanente y con
mandatos revocables, consensuamos los siguientes puntos como a destacar en lo
que se refiere al diagnóstico realizado a la fecha sobre la Carrera en nuestra
Universidad. Algunos de ellos pueden ser considerados como ejes de acción
preventiva y otros como oportunidades a la vista.
Al ser el primer año de cursado de las materias, las mismas no se encontraron
conformadas y como primera cohorte, tuvimos inconvenientes, que sabemos que se
repetirán a lo largo de la carrera. En algunos casos se comenzó el cursado con
retrasos y con su consecuente perdida de días. Asimismo la normativa
universitaria establece que el primer año de cursado los cargos no se concursen,
sino que se realicen por registro de antecedentes. Vemos en este procedimiento
una amenaza en la conformación poco democrática de las cátedras.
Ante la falta de espacio áulico en dependencias del complejo
universitario, estamos ubicados en una sede separada, la que desde sus inicios
careció de las condiciones mínimas necesarias para llevar a cabo un proceso de
aprendizaje. Ante el reclamo de los estudiantes, las autoridades acondicionaron
las mismas, aunque aun quedan por resolver cuestiones referentes al
desmembramiento con el resto del estudiantado de la Universidad y la falta de
espacio físico en la subsede al incorporarse nuevas cohortes.
A raíz de causas diversas, el primer año de la carrera, sufrió una
importante deserción (aproximadamente el 80%). Los alumnos concientes de la
problemática, nos planteamos cursos a seguir para revertirla, como por ejemplo
con la creación de una comisión encargada de la difusión de la carrera. La misma
no sólo está abordando el proyecto de visita y charlas en escuelas polimodales,
sino que ha obtenido un espacio radial para volcar la mirada sociológica en FM
La Azotea y un espacio de producción escrita en la publicación El Asambleísta.
La carrera fue reabierta en la Facultad de Humanidades, la que se
encuentra integrada por departamentos, entre ellos el de Sociología. De alguna
manera la consideración por parte de las autoridades de algunos de los restantes
departamentos, es hostil hacia Sociología, debiendo concurrir los estudiantes a
presenciar las reuniones de Consejo Académico, para tratar de romper con
cualquier manejo antidemocrático del órgano de co-gobierno, o manifestarnos
contra las persecuciones contra estudiantes, como la llevada a cabo contra los
estudiantes de Filosofía, y que por otra parte este documento reivindica.
Vemos como una amenaza la escasa participación de parte nuestra en la
conformación del contenido de las cátedras, pero también vemos como
oportunidades los diálogos abiertos con algunas de ellas. De otra manera una
reciente convocatoria a la participación como ayudantes adscriptos, nos veta la
posibilidad de ejercer ayudantías rentadas.
En oportunidad del asueto por el Día del Estudiante, resignificamos la
fecha encontrándonos en una jornada abierta a reflexionar sobre la Memoria, con
la intención de empezar a reconstruir nuestra historia, tomando como disparador
la puesta en escena de la obra de teatro 'Potestad' de Eduardo Pavlovsky.
Ante la situación de altísima tensión y represión vivida por los obreros
de la pesca en reclamo de sus legítimos derechos, y en medio de la
militarización de la ciudad, los estudiantes de Sociología abrimos las puertas
de la Facultad para reflexionar junto a los obreros y asambleístas partiendo de
la proyección del video 'Sin Horario' con la activa participación del colectivo
'El Grito del Caladero', logrando enlazar en profundo debate la historia de la
lucha obrera y de la carrera de Sociología, que corrieran misma suerte bajo la
mano represora de la dictadura.
Consideramos también un logro la gestión de un espacio virtual de manera
colectiva, en donde se horizontaliza el material de cada una de las cátedras, ya
sea a través de clases en formato de audio, como cualquier otro tipo de
material, es sin duda un logro de todos los estudiantes. Esto nos permitió
democratizar más nuestro espacio de construcción de la Sociología.
Sin duda la movilización continua y el incremento en el número de los
estudiantes en las Asambleas, nos hizo posible el funcionamiento con carácter de
permanente, con mandatos revocables. Esto generó cierta capacidad organizativa a
partir de Asambleas con rotación de los roles a cumplir. Los que formaron parte
de alguna comisión, pueden formar parte de otra/s, ya que las mismas son
abiertas. En definitiva creemos necesarias la participación amplia y la
representatividad en todos los ámbitos que nos atraviesan.
Pocos días antes a la realización del E.N.E.S., los estudiantes fuimos
convocados por el Departamento de Sociología a presentar proyectos para acceder
al PROSOC. En virtud de algunas necesidades imperantes con que convivimos en el
transcurso del año, y sin tener acceso a suficiente información acerca del
origen de estos subsidios se presentó la propuesta de solicitar el fondo para la
fundación de una Biblioteca de Sociología.
Cabe incluir que el hecho de estar desplazados del eje espacial académico de
la ciudad, nos limita de la instancia de acceder a materiales de la Biblioteca
Universitaria, así como estamos en idénticas condiciones que el resto de las
carreras en cuanto a no contar con un comedor universitario, pese a que la UNMdP
recibe estudiantes de una vasta zona del sudeste bonaerense.
Por otra parte es importante destacar la labor del Centro de Estudiantes
que acompaña la lucha de Sociología desde el momento de instalarse fuertemente
la idea de la reapertura, vivenciado particularmente a partir de este año, tanto
en los caóticos tiempos de inicio de cursada en los que sin la realización de
las asambleas flaqueaba la reapertura anunciada mediáticamente, como en la
instalación de un anexo del Centro del Copiado en la Subsede ni bien esta estuvo
habilitada, y la gestión y otorgamiento de becas de fotocopias a los compañeros
que las solicitaron.
Otro momento fortalecedor de la instalación de la carrera lo constituyó el
acto de elecciones de integrantes del Centro de Estudiantes de HUMANIDADES. Los
estudiantes solicitamos urnas en la subsede de Sociología, hecho que permitió
que un altísimo porcentaje de alumnos activos participáramos comprometidamente
de las elecciones.
Actualmente participamos de un Grupo de Enlace Cultural compuesto por
organizaciones horizontales, y empieza a trabajar en la próxima semana un grupo
de Discusión del Plan de Estudio y las Currículas.
Podemos historizar esta Sociología hacia adentro y hacia afuera.
Concebimos historizar entre la reapropiación teórica, científica, social y
política de la construcción de Sociología en Mar del Plata, así como sostener la
fuerte presencia como estudiantado en la lucha con los obreros de la pesca en
estos más de 120 días de resistencia contrahegemónica.
Esto sintetiza en hechos la dialéctica viva de nosotros, estudiantes
transformados en el encuentro con otros, con quienes a diario es posible
aprender a transformar la realidad.
Universidad Nacional de Comahue
Facultad de Derecho y Ciencias Sociales
1. Breve reseña histórica
La creación de la Universidad
Nacional del Comahue, a principios de la década de 1970, se concretó sobre la
base de la Universidad Provincial del Neuquén y los Institutos de
Enseñanza Superior de la provincia de Río Negro. El convenio de
transferencia entre los dos Estados patagónicos y la Nación se celebró en la
ciudad de Neuquén el 15 de marzo de 1972.
En la ciudad de General Roca funcionaban los institutos del profesorado
conformados por los Departamentos de Letras e Idiomas y el Instituto de Servicio
Social. Sobre ese contexto educativo superior se funda, en la naciente
Universidad Nacional, la Facultad de Ciencias Sociales. La casa de estudios se
encuentra actualmente en la Ciudad de General Roca.
Los primeros Departamentos Académicos, de acuerdo con la estructura
universitaria posterior a 1972, fueron Servicio Social y Sociopolítica.
En el primero de los casos y a fin de respetar la letra de la norma fundacional,
se mantuvieron las dos carreras preexistentes en ambas provincias: de esa manera
se quedaron -y continúan- dos módulos con dictados simultáneos en Roca y
Neuquén. La dirección departamental de Servicio Social está unificada.
En 1974 se dieron los primeros pasos para la creación de la carrera de
Periodismo y Comunicación Social y en 1983, por el decreto 1164 del Poder
Ejecutivo Nacional, se produjo un hecho de fuerte impacto en la sociedad
regional: Abogacía se habilitaba como carrera estable. Nacía, entonces,
la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales.
Con la restauración del sistema político democrático, en diciembre de 1983, la
Universidad Nacional del Comahue comenzó su proceso de normalización
académica. Por primera vez se substanciaron concursos para profesores y
auxiliares docentes regulares. A continuación cada claustro eligió sus
representantes para integrar los Consejos Superior y Directivo en cada facultad.
Se iniciaron las gestiones de gobierno bajo los principios de la Reforma
Universitaria de Córdoba de 1918.
La Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la ciudad de General Roca tuvo su primer Consejo Académico y Decano electo en 1986.
Actualmente en la FaDeCS (Facultad de Derecho y Ciencias Sociales) se desarrollan las siguientes carreras de grado: Derecho, Licenciatura en Comunicación Social, Profesorado en Comunicación Social; Licenciatura en Servicio Social; Licenciatura en Sociología; además funciona en las instalaciones de la FaDeCS la Escuela superior de Idiomas (E.S.I.), brindando las carreras de Traductorado Público Nacional de Idioma Inglés y profesorado en dicho idioma.
Historia de Nuestra Carrera.
La carrera tiene un antecedente en al año 1973 cuando se crea la Licenciatura en Ciencia Sociales, el plan de estudio de ésta carrera constaba con un curso básico, seguido de un primer nivel con una duración de seis cuatrimestres que posibilitaban la obtención del título intermedio de Técnico en Planificación Socio Económica, al finalizar el segundo nivel de cuatro cuatrimestres se otorgaba el título de Licenciado. Tras el golpe militar el día 6 de Mayo de 1976, mediante la ordenanza número 0012, el interventor militar a cargo del rectorado el profesor Remus Tetu ordena la suspensión de la carrera.
Debieron pasar 22 años para que la Ordenanza Nº 0150/98 cree la carrera “Licenciatura en Sociología”, y apruebe su plan de estudio; sujetando el funcionamiento de la misma a la asignación de fondos presupuestarios.
Mediante la Resolución Nº 0026/98 el Consejo Directivo de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales solicita al Consejo Superior la creación, en el ámbito de la FaDeCS la carrera de Sociología. En el año 2003 la comisión de Presupuesto y Administración emitió el despacho aconsejando aprobar el Aporte presupuestario requerido para la puesta en marcha de la Licenciatura en Sociología a partir del presupuesto 2004. El Consejo superior de la Universidad Nacional del Comahue, resuelve a través de la ordenanza Nº 463/03 destinar el equivalente a 20 puntos docentes, por cada año.
1.2 Plan de Estudio[2]
Título
Licenciado en Sociología
Duración:
5 años
Orientaciones:
· Con orientación en Políticas Sociales.
· Con orientación en Opinión Pública.
· Con orientación en Investigación Social.
Requisitos obligatorios:
· Taller de Tesis[3]: Se requiere la aprobación de una tesis. La presentación del tema de tesis podrá hacerse a partir del noveno cuatrimestre y elevarlo a la Secretaria Académica de la Facultad para su aprobación; deberá ser dirigida por uno de los profesores especialista en la temática elegida, las condiciones de presentación y cumplimiento se ajustarán al Reglamento Oficial de la Universidad Nacional del Comahue.
· Idioma: Se exigirá el dominio del Idioma Inglés.
Objetivos
· Conocer el estado actual de la producción sociológica y su relación interdisciplinaria con otras producciones científicas pertinentes.
· Orientar los procesos críticos productores de los saberes en compromiso con prácticas democráticas para la construcción de formas plurales de vida, efectivamente libres, igualitarias y solidarias.
· Estudiar la realidad social en sus diferentes dimensiones y niveles de complejidad relacional con alto rigor científico.
· Conocer y comparar las diversas producciones teóricas y las investigaciones empíricas en torno a los problemas sociales de mayor urgencia de soluciones.
· Elaborar, conducir y realizar proyectos de investigación teóricos y empíricos. Orientar y acompañar programas de acción de diferentes niveles, comprometidos democráticamente en la búsqueda de alternativas a los problemas, en especial, a los que golpean a las mayorías sociales.
· Realizar diagnósticos sobre aspectos de las complejidades sociales, propuestas prácticas responsables, acreditadas en saberes producidos con el mayor rigor científico, y evaluación de las posibles consecuencias fácticas.
La cohorte de actitudes que deberán acompañar la formación del sociólogo deberán centrarse en:
· Respetar en forma irrenunciable y críticamente al conocimiento científico en dirección a las transformaciones sociales para la construcción colectiva de mejores formas de vida.
· Comprometer la promoción y defensa de la libertad de pensamiento y expresión de los ámbitos académicos, científicos y culturales, de igual modo que en los espacios laborales y sociopolíticos.
· Responsabilizar la emisión de juicios realizados con pretensión de cientificidad, los asesoramientos profesionales atendiendo en especial las consecuencias plausibles de los cursos de acción recomendados.
· Promover valores y normativas éticas en el desempeño de la actividad, en relación con los colegas, con las instituciones democráticas, con los grupos vinculados profesionalmente y con los actores individuales o colectivos devenidos realidad a estudiar, asesorar o acompañar en sus actividades.
· Procurar la apertura permanente, crítica-reflexiva a los aportes más relevantes producidos en el espacio de las ciencias sociales en general y la Sociología en particular.
Campo laboral
Acorde con el título a otorgarse y en función del objetivo de la formación, consideramos incumbencias profesionales a las siguientes actividades:
· Producir teórica y metodológicamente descripciones, explicaciones y evaluaciones en dirección a la orientación de prácticas sociales resolutorias de problemas y transformadoras.
· Producir, dirigir, coordinar, supervisar, evaluar y asesorar investigaciones socio fácticas.
· Elaborar diagnósticos, pronósticos y propuestas de prácticas, poniendo especial énfasis en las plausibles consecuencias de las mismas.
· Realizar interdisciplinariamente estudios de factibilidad de planes, programas y proyectos cuya implementación actúe sobre relaciones y estructuras sociales, grupos e instituciones considerando el efecto social de los mismos.
· Asesorar desde la perspectiva sociológica en la formulación de políticas de carácter global y sectorial, en especial a partir de las orientaciones y especializaciones por los graduados.
· Realizar actividades de investigación y extensión en todos los niveles del sistema educativo, en el área de su competencia.
1.2.1 Criticas a nuestro Plan de Estudio
En relación con la situación actual por la que atraviesa nuestra carrera en la zona, dista mucho de ser la ideal, digamos que no está al margen de la coyuntura por la que atraviesa la educación pública en todo nuestro territorio.
Los estudiantes encontramos en el Plan de estudios actual, una serie de cuestiones que tienden a dificultar el desarrollo de las cursadas. Una de las críticas más fuertes se relaciona con el régimen de correlatividades; esta problemática se evidencia desde el inicio de la carrera; (por ejemplo: en el año de ingreso, de no regularizar las materias del primer cuatrimestre impide, por tanto, aprobar los cursados del cuatrimestre siguiente).
Siguiendo con la misma problemática, mencionamos que las denominadas “materias filtro” contribuyen a explicar el alto porcentaje de deserción que acaece en los primeros años.
Siguiendo con las críticas, es menester mencionar que dentro de nuestro plan de estudios no existe materia introductoria a la Sociología (propiamente dicha), esto por supuesto, nos aportaría una herramienta fundamental para disipar dudas y tener una noción general de la disciplina, de esta manera los estudiantes tendrán la posibilidad de fortalecer la convicción inicial que los llevó a optar por la carrera.
Con respecto a los requisitos obligatorios (ver inciso 1.2) consideramos de suma importancia la elaboración de una Tesis, para la obtención del título de grado; por otro lado, aunque reconocemos la importancia del manejo del idioma Inglés, deseamos poder optar por otro u otros idiomas.
2. Situación Actual De Nuestra Carrera
2.1 Problemáticas de la carrera
Nuestra carrera cuenta con cátedras únicas, cursadas prácticas obligatorias y con horarios que limitan fuertemente las pretensiones de estudiar y trabajar al mismo tiempo, estos comienzan alrededor de las 16:00hs. (inclusive a las 14 hs.), culminando a las 22 hs.
Desde la apertura, hace cuatro años, que cursamos en aulas que pertenecen a la carrera de Derecho, esto significa que no poseemos aulas propias y el estar en estas condiciones no nos asegura que podamos hacerlo durante mucho tiempo. En otras palabras, si Abogacía necesitase bajo cualquier término las aulas, Sociología no tendría dónde cursar.
Hay escasa bibliografía, ya que en la biblioteca no tenemos una gran variedad de libros de consulta.
Un inconveniente actual es desconocimiento de la carrera por parte de la población; es por esto que los estudiantes en conjunto con un grupo de docentes nos hemos movilizado para revertir esta situación. Las actividades propuestas fueron diversas. Se lograron crear spots radiales con el fin de transmitirlos en toda la zona. Por otra parte nos interesaba acercar la carrera a los estudiantes secundarios próximos a egresar.
3. La situación actual de la Universidad
Actualmente, la dirección de la UNCo se encuentra a cargo de la rectora interina Teresa Vega, la cual recibe este cargo por su antigüedad como decana en la facultad de Turismo. Está situación, data del pasado año, cuando después de una asamblea fraudulenta, realizada imprevistamente fuera de las dependencias de la universidad en la ciudad vecina de Cipolletti, (provincia de Río Negro), Boccanera (ex Decano de la facultad de Ingeniería, y candidato de las fuerzas políticas que concentran el poder en nuestra universidad), quien junto a sus asambleístas, cambió el lugar de la asamblea, (lo que dejó a un gran número de consejeros sin la posibilidad de participar), con la excusa del quórum suficiente, fue proclamado rector.
Meses más tarde, la Cámara Federal de Gral. Roca reconoce, ante la presión de miembros de los claustros de estudiantes, profesores, no docentes y graduados, la ilegitimidad de la elección destituyendo a Boccanera del cargo de Rector de la Universidad.
A más de un año de iniciado el conflicto, el Consejo Superior no se ha conformado aún, y en mayo de éste año dejaron de sesionar los Consejos Directivos.
El reclamo por la reforma de los estatutos (aumento de la representación estudiantil y claustro único docente) continúa adelante; mientras que los sectores preponderantes buscan solucionar la situación de acefalía sin entregar una cuota de poder y poniendo de manifiesto sus intenciones de perpetuar el modelo de concentración de poder vigente.
3.1 ¿Cómo es el gobierno de la UNCo?
El gobierno de la UNCo está compuesto por un gobierno de colegiados, éstos compuestos por miembros de todos los claustros que tienen el carácter de ser resolutivos, ejecutivos y legislativos; por ende son la máxima autoridad en las facultades y en la Universidad. Los Consejos Directivos son el gobierno de las facultades y el Consejo Superior como gobierno de toda la universidad.
Los Consejos Directivos tienen la potestad de elegir Decano; La Asamblea Universitaria, entre otras funciones tiene la facultad de nombrar al rector de la UNCo a quienes se les delegan funciones particulares. Aquí se deciden los planes de estudio, las reformas, etcétera.
3.1.1 Consejo Directivo
Órgano de Gobierno de las unidades Académicas.
Claustros
ü No Docentes: 3 Miembros. Se renuevan anualmente.
Esta conformado por el personal No Docente que se encuentre en planta permanente con un año de antigüedad.
ü Estudiantes: 3 Miembros. Se renuevan anualmente.
Solo se conforma con los estudiantes regulares.
ü Graduados: 3 Miembros. Se renuevan cada dos años.
Se conforma por los graduados de esta Universidad Nacional, ó de otra y que acredite actividad de 2 años en esta.
ü Profesores: 6 Miembros. Se renuevan cada cuatro años.
Elección de Consejeros Directivos: Cada claustro, en cada Facultad elige sus representantes mediante el voto directo.
Elección de Decanos: Los Consejos Directivos de cada Facultad eligen los Decanos y los Vicedecanos.
Elección de Consejeros Superiores: Los eligen los Consejeros Directivos de todas las Facultades reunidos en Asamblea de Claustro.
3.1.2 Consejo Superior
Órgano de gobierno de la Universidad.
Claustros:
ü No Docentes: 5 Miembros. Se renuevan anualmente.
ü Profesores: 5 Miembros. Se renuevan cada cuatro años.
ü Estudiantes: 5 Miembros. Se renuevan anualmente.
ü Graduados: 5 Miembros. Se renuevan cada 2 años.
ü Decanos: 9 Miembros. Pertenecen al claustro de Profesores.
3.1.3 Asamblea Universitaria
Compuesta por los Consejeros Superiores y los Consejeros Directivos de Las Facultades y Centros Regionales.
Es el máximo órgano del gobierno de la Universidad.
Tiene las facultades, entre otras, de:
ü Elegir el Rector.
ü Crear Facultades.
ü Cambiar el estatuto y a través de este las proporciones de representantes para cada claustro.
Universidad Nacional de La Plata
Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación
El Plan de Estudios de la Carrera estipula una duración de 5 años cuyas asignaturas se dividen en 4 áreas troncales: Teoría Sociológica, Metodología, Historia Social y Economía. En los últimos dos años de la carrera se deben cumplir 200 horas de Taller de Investigación. Hay sólo 5 espacios curriculares de materias optativas. La culminación de la Carrera se realiza con la presentación de una Tesina.
En el año 2003 se implementó el nuevo Plan de Estudios, cuyos cambios fundamentales son, por un lado, la posibilidad de realizar las prácticas de investigación de 200 horas de taller en el marco de los convenios ratificados por el Departamento de Sociología. Por otro lado, se hicieron optativas materias que antes eran obligatorias, como Historia de las Ideas Latinoamericanas y Psicología Social; esto dejó un gran vacío en la formación en teoría latinoamericana y argentina. Además, se incorporaron dos nuevas materias: Teoría Social Contemporánea B, que versaría sobre autores y corrientes contemporáneas, pero que en los hechos no tiene un contenido específico, sino que funciona como optativa encubierta; y Sociología de las Organizaciones, que refuerza el “perfil profesional” de la Carrera y consolida una salida laboral hacia el campo de las organizaciones públicas y privadas.
También es necesario decir que el bloque metodológico presenta algunas falencias en cuanto a la articulación entre metodologías cuantitativas y cualitativas. Y no sólo hay una desarticulación, sino que también se le da un mayor énfasis a lo cuantitativo. Una muestra de esto es que en el primer año de la carrera se cursa Socioestadística, desvinculada de discusiones teórico-epistemológicas, incluso ideológicas.
Consideramos que la incorporación de los convenios a la currícula de la carrera responde a la lógica de las políticas educativas desprendidas del Consenso de Washington (materializadas en la LES) que propician el financiamiento externo de las universidades públicas e implican la conversión de las mismas en prestadoras de servicios para empresas e incluso para instituciones del Estado. Es decir, subordinan parte del financiamiento universitario a la capacidad de la institución de ofrecer servicios útiles a los grandes intereses que dominan la economía y el Estado, lo que conduce a una progresiva adaptación de los contenidos de las materias a esos intereses, como ha ocurrido en varias carreras de diferentes universidades nacionales. Pero los estudiantes de la carrera de sociología no entramos en esta política sólo como alumnos, sino que también lo hacemos como “becarios”, efectivos o potenciales, con modalidades específicas según el convenio de que se trate: por ejemplo, en el caso de los convenios con IOMA y el SIEMPRO, como encuestadores. Bajo el título oficial de “experiencia laboral” y de “formación”, entramos como fuerza de trabajo precarizada y barata, sin ningún tipo de derechos más que el frío “tómalo o déjalo” del mercado, y sin ninguna participación en la determinación de la firma de esos convenios, ni aún de las condiciones con las que el Departamento y la Facultad, contando de antemano con nuestra necesidad de trabajar y hacer experiencia, procede a firmarlos prácticamente a nuestras espaldas. En este panorama el Departamento parece actuar más bien como una mera consultora, que vende sus servicios a terceros y contrata a sus encuestadores-changarines al módico precio del mercado de trabajo. O bien como una agencia de trabajo que te consigue gentilmente una changa o pasantía sin ningún propósito formativo (tal como argumentaron las autoridades respecto a las características del convenio con SIEMPRO).
Una problemática común a todas las carreras de nuestra facultad es la falta de bandas horarias (el grueso de las materias están entre las 14hs y las 18hs), lo que dificulta la cursada a quienes trabajan. Las cátedras son únicas, no hay cátedras paralelas que permitan la pluralidad.
Respecto a la extensión y la investigación, nos surgen algunas preguntas: ¿Cómo articulamos el contenido teórico que adquirimos con el estudio de los fenómenos sociales concretos? ¿Cómo hacemos para relacionarnos con los sectores populares desde nuestra disciplina y como estudiantes? Desde el inicio de nuestra carrera hay una gran desconexión con la realidad; hecho que se evidencia, entre otras cosas, en la inaccesibilidad de los estudiantes a los proyectos de extensión. No participamos ni en su diagramación ni su ejecución, y los canales de acceso quedan restringidos a la invitación informal de algún docente. Y además la información sobre los proyectos es escasa y poco difundida.
Creemos que la manera como se enseña a investigar es fragmentaria y evita la pluralidad de enfoques. Los talleres de investigación comienzan en los últimos años de la carrera y no contemplan todos los campos de estudio. La integración de todos los conocimientos adquiridos durante la carrera se realiza sólo al final (si es que se realiza), y de manera individual, en la elaboración de la tesina.
Cargos docentes
Según el estatuto de la UNLP todos los cargos docentes deben ser cubiertos mediante concurso público de oposición, pero ante una vacante el Decano con la aprobación del Consejo Académico podrá designar un profesor interino. Nuestra facultad realizó una ordenanza que reglamenta la selección docente, donde se recalca que “la provisión de los cargos docentes interinos es resultado de una situación de emergencia que en forma transitoria atiende al buen funcionamiento de las cátedras…”. Luego se especifica que estos cargos durarán 1 año con posibilidad de extenderse 1 año más. Sin embargo en la práctica, la excepción se ha convertido en regla: el 34% de los docentes de nuestra facultad no están concursados y otro 18% son definidos como “no concursables”, distribución que varía mucho según las carreras. Además muchas veces se utiliza al concurso como forma de consolidar a docentes interinos, otorgándoles el estatus de ordinario, menospreciando la función central del concurso, que es elegir al mejor docente para cada cargo.
En cuanto al rol del estudiante, pensamos que tenemos naturalizada una concepción de nuestro rol que casi se reduce a conocer por conocer. A veces nos vemos a nosotros mismos como autómatas reproduciendo textos y apuntes, sin tomar el compromiso de plantear discusiones. Y este comportamiento podría explicarse por la interiorización acrítica del “alumno pasivo” frente a la “imagen del saber” cristalizada en el profesor. Esta concepción es, en muchos casos, potenciada por la organización de las cátedras y el manejo que se hace de la bibliografía, que no permiten una lectura profunda y crítica de los textos; esto es causa y consecuencia de la tajante separación entre lo político y lo académico.
En las cursadas no se fomenta la capacidad creativa, sino que la garantía del saber es la mera reproducción de los textos. Esto hace que los textos dejen de ser una herramienta y se transformen en un fin en sí mismo, lo que impide que el conocimiento se produzca en diálogo.
GOBIERNO UNIVERSITARIO
Asamblea Universitaria
Órgano superior de la Universidad. Conformada por el Presidente de la Universidad y los Consejos Académicos de las 16 facultades.
Entre sus atribuciones, las más importantes son: elección del rector y reforma del estatuto.
Consejo Superior
Ejerce el gobierno de la Universidad.
Integrantes: Presidente, vicepresidente, todos los decanos (16), 1 representante del claustro docente y 1 representante estudiantil por cada facultad, 7 representantes de graduados, 7 representantes de auxiliares docentes (ambos son rotativos), y 2 representantes del claustro docente con voz y sin voto.
Entre otras atribuciones, sanciona el presupuesto, aprueba planes de estudio, designa docentes, etc.
El Presidente de la Universidad dura 3 años en sus funciones y puede ser reelecto una vez.
Consejo Académico
Ejerce el gobierno de cada facultad. Está conformado por 6 profesores, 1 auxiliar docente, 4 estudiantes, 1 graduado, y 1 no-docente (con voz y sin voto). El decano preside.
Elige al decano, quien dura 3 años en sus funciones.
En la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la UNLP existen más de 15 carreras, las cuales están organizadas en 11 departamentos. Cada Departamento es presidido por un Director, que no es elegido por la mayoría de los actores universitarios, sino que el decano lo “propone” al Consejo Académico para que este lo apruebe. El Departamento debe asesorar al Consejo y ejecutar sus disposiciones.
Los directores son asesorados, a su vez, por las Juntas Consultivas, conformadas por 3 profesores, 2 estudiantes y 1 graduado (que por lo general, al igual que en otros espacios de co-gobierno, es un auxiliar docente). Su función se reduce a opinar sobre los temas tratados. Considerar los reclamos depende de las buenas relaciones y la buena intención del Director. Las Juntas Consultivas, como estructura institucional, no son un espacio democrático sino que niegan las contradicciones y conflictos de cada carrera. Nuestra lucha viene siendo por lograr que sean Resolutivas, aspirando a debatir y tomar decisiones consensuadas a partir de las cuales construir colectivamente.
Además de los espacios institucionalizados como el Centro de Estudiantes (CEHCE), existen otros espacios de organización estudiantil.
La Comisión de Estudiantes de Sociología es un espacio de socialización y organización de los estudiantes de la carrera, abierto y democrático. En ella se discuten las cuestiones particulares de la carrera, además de otras inquietudes y necesidades que tienen los estudiantes. Se intenta mantener una dinámica flexible a los aportes de los compañeros que se suman a ella.
Esta comisión tiene dos delegados titulares y dos suplentes que participan en las Juntas Consultivas del departamento, que tienen mandato de asamblea y sus cargos son revocables.
También existe el espacio de Intercomisiones, que nuclea a las comisiones de las distintas carreras de la facultad, permitiendo que haya un intercambio entre disciplinas y un trabajo conjunto frente a los diversos conflictos que atraviesan la facultad.
Además funciona la Comisión de Género donde participan compañeras de sociología. Esta comisión participa activamente en las luchas de género y en los encuentros de mujeres.
Y nos juntamos…
Desde el mes de junio comenzamos a organizarnos para viajar al Encuentro. Poco a poco se fue agrandando el grupo y comenzaron los debates (de los que es producto este texto) y las fiestas para conseguir dinero. Nos fortaleció el hecho de compartir experiencias, críticas comunes y, por sobre todo, ganas de transformar nuestra carrera. Los lazos que fuimos construyendo en el trabajo conjunto se hicieron cada vez más sólidos hasta llegar al famoso ABRAZO CARACOL, símbolo del esfuerzo colectivo y la necesidad de encontrarnos.
DECLARACIÓN
Los estudiantes de Sociología y Ciencias Sociales de las Universidades Nacionales de Litoral, Cuyo, Rosario, La Plata, Buenos Aires, San Juan, Mar del Plata y Comahue, reunidos en el 1º Encuentro Nacional de Estudiantes de Sociología y Ciencias Sociales realizado los días 10, 11 y 12 de noviembre de 2007 en la ciudad de Santa Fe, declaramos:
¡¡EXIGIMOS AL GOBIERNO LA APARICIÓN CON VIDA YA DE JORGE JULIO LÓPEZ!!
[1] Estos dos talleres se fusionaron en uno.
[2] El presente plan de estudios ha sido adaptado, para su publicación digital. Para mas información consultar a socio_fadecs_unco@yahoo.com.ar (Estudiantes de Sociología) ó alufadcs@uncoma.edu.ar ( Departamento de alumnos)